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Disputa y Venganza

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1Disputa y Venganza Empty Disputa y Venganza Jue Nov 12, 2009 12:22 am

oliver.espectro

oliver.espectro

Las chica... ¡estaba buenísima!.
Y ambos lo sabían.
- Si... me gusta mucho leer, y escribir poemas la verdad. – Decía Shiryu mientras la veía con una sonrisa algo insinuante. Ella volteó a mirarle con una ceja alzada pero el resto del rostro inexpresivo.
- Eso lo tenemos en común, a mí también me encanta hacerlo... talvez un día te dedique uno, si me lo permites. – Interrumpió Pegaso haciendo que los ojos de la chica volviesen a fijarse en él de la misma forma en que lo habían hecho con Shiryu.
El chino miró a su compañero arrugando la frente, Seiya por su parte, sonreía.
- ...Uff... que calor, dentro de un rato me toca ir al gimnasio, ando entrenando. – Dijo esto el dragón mientras se arremangaba la camisa y le mostraba a la chica con total descaro su brazo musculoso. – Debo recuperar mi consistencia... – decía mostrándolo como si no fuera suficientemente fuerte, obviamente con doble intención.
La chica permanecía sin sorprenderse, no muy interesada.
- Ohh si... menos mal que me recordaste Shiryu. – Dijo Seiya con ganas de recuperar la atención de ella, subiéndose la camisa. – Hoy me toca hacer otros cinco mil abdominales...
Su abdomen perfectamente marcado en cuadros, cual cuaderno de matemática era algo que nunca solía fallar con las chicas. Ésta por alguna razón mascaba chicle viendo sin la mínima intención de tocarlo.
Pero Shiryu si lo había visto y ahora sentía que le ardía la sangre...
Se subió la camisa también.
- Ah si, a mi también me tocan mis SIETE MIL abdominales...
- ...Y a mi trabajar tríceps – Le devolvió Seiya sacando el brazo y mirando a Shiryu con el mismo sentimiento entre los dientes apretados.
- ¡Y después de esto iré a seguir leyendo poemas PROFUNDOS en lugar de cuentos infantiles! – Ya no se quitaban la mirada de encima el uno del otro, furiosos.
- ¡Yo al menos no finjo entender cosas que realmente no tengo idea del significado!
- ¡Tú tienes un maní de cerebro!
- ¡Al menos es mas grande que tu...!

La chica ni se alertó al escuchar el modo en que Seiya llamó al aparato reproductor del chino, quien en seguida se le había echado encima al chico de cabellos castaños buscando ahorcarlo y éste a la vez pataleaba y rodaba buscando quitárselo de encima.

Ella... botó el chicle que cargaba en la boca desde hace rato, y dejó que se molieran a golpes...

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- Oye...Seiya... – Hablaba el cabello largo en voz baja.
- ¿Qué quieres? – Respondió Seiya de mala gana aún tocándose con un hielo cubierto con un trapo en el tremendo morado de su ojo.
- ¡Nada! – Respondió entonces con mala gana el dragón, mientras se acariciaba la espalda adolorida – Venía con intenciones de hacer las paces y tu siempre recibiéndome mal.
- ¡Pues tu debes ser quien busque hacer las paces si tu fuiste quien comenzó la pelea!
- ¡¿Qué yo que?!. Tú fuiste el que comenzó a inventar cosas que no son verdad.
- ¡No lo habría hecho si tu tampoco lo hicieses!. Querías dejarme mal frente a ella.
- ¡Claro que no!, No dije ninguna mentira.
- ¿Ah no?
- ¡No!
- Pues entonces yo tampoco dije ni una.
- Oh no... una no... ¡miles!. Hablaste pestes de mí.
- ¡Tú dijiste que tenía el cerebro como un maní!
- ¿Y es mentira?
Seiya cruzó los brazos, casi botaba espuma por la boca, mientras el dragón mantenía una sonrisa de lo mas odiosa.
- Pues yo tampoco dije ninguna mentira. Tu “cosita” solo compite con el de una termita...
- Ja... ya quisieras pegasito... tú eres el que se tiene que masturbar con un saca ceja...
- Y tu revisarte con un microscopio.

Shiryu volteó a observar a Seiya manteniendo esa sonrisa tan terriblemente odiosa, la cual Seiya trató de imitar apretando los dientes con tanta furia, que aunque no quisiera era obvia su molestia.

- Te haré tragarte tus palabras... – dijo Shiryu levantándose y llevándose la manos al pantalón, queriendo parecer osado.
- Yo te haré tragar mi guebo. – Le respondió Seiya imitando el acto queriendo ser mas grosero.
Entonces el dragón se detuvo.
- Si tan seguro te crees porque no apostamos algo ¿eh?
Seiya lo pensó un momento...
La verdad era que no estaba seguro de nada, es más, sabía que el Dragón tampoco debía de estarlo. Pero él debía estar en algo de desventaja... Shiryu se veía mas alto... y tenía mas edad... talvez el...
- ¿Te echaste para atrás cobarde? – Agregó Shiryu con esa sonrisa burlona.
Seiya casi se rompe los dientes de tan duro que se los apretó.
Finalmente estiró la mano para apretársela.
- Lo que sea... – Dijo entre los dientes.
Shiryu se le acercó de forma intimidante, odioso y grosero.
- Cumpliré ambas propuestas, y te haré tragarte mis palabras... y mi ... guebo
Pegaso sintió escalofríos al imaginar algo... que nunca había imaginado... Shiryu le estaba apretando la mano mientras el tenía esa idea en la cabeza, pero en seguida esa sonrisa odiosa le hizo olvidarse de esa imagen.

Sería Shiryu quien se tragara todo.

- Hecho. – Dijo éste y le apretó la mano con fuerza.

Ambos se miraron rápidamente y acto seguido se bajaron el cierre, y sacaron sus masculinidades de debajo de las ropas.

...Aunque no lo demostraran, ambos, nerviosos.

- El mío es mas grande.
- Estás loco... – dijo Seiya.

La verdad es que a simple vista estaba muy difícil de reconocer. Shiryu se colocó a su lado tratando de medirlos.

- ¿Ves?, el mío es mas grande... – Dijo Seiya.
- Estás equivocado, lo que pasa es que el mío está un poco doblado hacia la izquierda.

Mentira no era, mientras el miembro de Seiya se estaba recto el de Shiryu permanecía doblado hacia la izquierda. El dragón cerro el puño de su mano derecha y luego estiró los dedos pulgar e índice lo mas que pudo, midiendo así su propio miembro...
- Una mano... dos dedos... – Dijo para si mismo orgulloso y luego, la colocó al lado de Pegaso y dijo – Una mano, nada más...
- ¡Hiciste trampa!- Indicó Pegaso. – No estiraste bien la mano conmigo.
- Debes aprender a perder Seiya...
- ¡No! – Dijo el castaño, quien desapareció un momento hacia un estante y unos segundos después volvía con una escuadra.

Colocó la escuadra en su propio miembro y midió...
- 17 Centímetros. – Dijo y luego le pasó la escuadra Shiryu. El dragón trató de disimularlo, pero tragó en seco y luego colocó la escuadra al lado de su miembro.
Y midió...
...Y midió...
Y Seguía midiendo.
- ¡¿Y Bien?! – Preguntó Seiya ahora sacando esa misma sonrisa pero de una forma genuina. - ¿Ya te rendiste?
- Es solo que no lo tengo completamente parado...
- Si... aja... – Dijo Seiya con sarcasmo, viendo como el dragón se desesperaba tratando de estimularse para hacer crecer “mágicamente” su miembro, pero era mentira, estaba completamente erecto.

Seiya disfrutó su momento de gloria.

- ¿Y bien... cuanto...?
- 17 centímetros y... – dijo lentamente Shiryu. – 2 mili....
- ¡Falso! – Dictó Seiya quitándole la escuadra de la mano y colocándola al lado, en seguida y sin mucho rodeo midió. – 16,7... ¡Das lástima Shiryu!. ¡Jajaja!...

Ahora era el dragón quien ardía de furia en un silencio profundo pero asesino.
- Ni que fuese tanto así lo que me llevas...
- ... Si, si, si... pero a verr quiero escucharte... a ver, no te hagas el loco, ¿qué te vas a tragar?
- ...Mis... palabras... – Dijo entre dientes el chino hirviendo de rabia y mirando hacia otro lado.
- YYY.... ¿qué mas? – Preguntó Seiya mientras se tomaba su hombría con una mano.
- ...Mi orgullo....
- ¡Eso mismo!. ¡Arrodíllate ante mí y cumple tu labor entonces!
- ¡¿Qué?!

Seiya asentía manteniendo esa sonrisa en su cara.
Shiryu estaba atónito... podría haber tenido sospechas pero no suficientes como para imaginar que podía perder ante el pegaso...
O debía decir... ¿Burrazo?

- Seiya debes aprender a diferenciar lo que es en juego y lo que es en serio.
- Lo hago. ¡Y esto fue completamente en serio!
- Claro que no.
- ¡Si hubiera perdido yo hubieses dicho lo contrario!. ¡Ten Palabra!
- ¡Yo tengo palabra!.
- ¡Pues cúmplela!.

Shiryu pensó por dentro que Seiya era un desgraciado.
Era su mejor amigo y por tanto lo conocía muy bien. Y bien sabía que si algo le dolía y molestaba que le dijeran, era que no tenía palabra, orgullo, dignidad... y todo ese tipo de cuestiones con las que el Pegaso solía chantajearlo. Y una vez mas, lo logro...
Shiryu se arrodilló quedando al nivel de su masculinidad. Seiya le tomó del cabello disfrutando su momento.

- Uhhh si... métetelo todo a la boca dragón... eso si, no lo vayas a morder.
Shiryu pensó que se lo merecía... pero la verdad, ya tenía toda una confrontación en su mente como para planear eso también. Se quedó no asustado sino en shock, al quedar frente a frente con la hombría de Seiya.
...De cerca se veía mas grande... y no solo eso...
¿A qué sabría?. ¿Le cabría en la boca?. ¿Y si... si... no le gustaba?

- Estoy esperando Shiryu... – Cantó un poco Pegaso burlón. - ¿O acaso sigues sacando cálculos?

Shiryu miró hacia arriba a los ojos de Pegaso con odio, y manifestándoselo en la mirada, aunque desde ese punto de vista, Seiya se veía imponente... y a su vez, Seiya lo veía bien servicial allá...

- ¡A chupar! – Dijo Pegaso empujándole por la cabeza, Shiryu por inercia abrió la boca y el miembro se adentró justo en ella. Seiya aprovecho para mantenerlo así sosteniéndolo por la cabeza... cual caballo que tienen por las riendas, o gato por el pescuezo...

El Dragón no podía creer lo que estaba haciendo, pero sin embargo lo hacía... Pero... ¿hacía realmente algo?. En realidad era Pegaso quien le había insertado su miembro en la boca y ahora... ¿qué se supone debía hacer el?...

Con timidez... tocó con su lengua el miembro del chico...

- ¡UFFF....!. ¡Parece que tienes experiencia ¿no?!. ¡Sigue Shiryu! –
Seiya buscó mover sus caderas haciendo que aquella lengua siguiese dándole calor a esa zona tan sensible. Shiryu por su lado continuó tocándole con ella...

...No sabía tan mal...
De hecho, no sentía sabor en ese momento. Simplemente cerró los ojos y degustó.

El chico de cabellos castaños había perdido el control de sus manos y ahora las había posado en los hombros de Shiryu no sosteniéndolo sino dejándolo hacer su actividad a su propio ritmo. Ya su cabeza no daba para pensar, ningún pensamiento que empezaba concluía en ella... esa sensación era contra toda idea. No permitía concentración en nada mas que ella... que en ese calor... que en ese cosquilleo... que en ese....

- ¡Shiryu voy a acabar! –
El dragón se retiró de repente ante el aviso de Pegaso y ambos esperaron impacientes ese momento con los ojos pero...
...no pasó...

- Uff... – Exclamó Pegaso. – Te detuviste a tiempo... – Completó entre jadeos. – Solo dame un momento para que lo vuelvas a hacer...
- ¿Qué? – Reclamó Shiryu. - ¡Yo ya cumplí mi palabra!. ¡No pienses mas que...!
- Anda... Shiryu, por favor... ¿Para qué están los amigos?
- ¡No creo que para esto!
- Anda por favor... compláceme por hoy, tu perdiste...
- ¡Ya lo hice!. ¡Y fue suficiente!.
- Shiryu... admite que te gustó.
- ¡Por supuesto que no!.
- Sabes que si... yo después no te estaba sujetando...
- Ehh... ah... yo.. ¡estaba cumpliendo mi palabra!
- Si, si seguro... ¿entonces?. ¿Me harás ese favorcito?. Anda, yo no le diré a nadie...

Shiryu le miró con una ceja alzada.
La verdad la verdad... la idea le gustaba... pero por encima estaba su orgullo.

- Lo haré solo si tú me lo haces a mí...
- ¡¿A ti?! – Exclamó Pegaso asombrado y aterrorizado. Pero luego quiso cambiar ese gesto al ver la cara de Shiryu, después de todo, estaba tratando de convencerlo de que no era tan malo. – Es decir jejeje... ¿a mi?. Se... supone que tu perdiste y...
- Y ya cumplí con mi penitencia. Si ahora quieres pedir algo, está fuera del trato.

Seiya se mordió el labio.
- Además... – Dijo Shiryu volviendo a recuperar terreno y poniendo esa sonrisa odiosa. - ¿Somos amigos no?... Esto no saldrá de aquí...

¡Malnacido!.
Como odiaba que le sacase sus propias cartas...
Siguió pensando en silencio y bajó su mirada unos instantes para mirar a su propio miembro, era innegable, estaba muy excitado, y decirle a su cuerpo que iban a parar era casi un crimen...
Ardía... y no de fiebre...

- ¡Hecho!.

Mas le valió no haber dicho eso, pues con una barrida de pie, Shiryu lo tumbo de espaldas hacia el suelo y se posó sobre él rápidamente.

- ¡Oye...!
- Yo quiero que sea... en otra posición... – Dijo el dragón colocando su rostro muy cerca del Pegaso, para luego, subir sobre él y pasar su cuello, sus pectorales, su abdomen y finalmente su miembro al nivel de la cabeza de éste, dejándolo hasta ahñi.

...Para Pegaso no parecía no de 16, sino de 5000 centímetros desde esa distancia... (jeje si bueno, él exagera un poco). Shiryu estaba algo mojado, había lubricado un poco...

- Estem... Shiryu... sabes que... quería decirte que... – trató de esquivar Pegaso.
- Eres mi mejor amigo, Seiya. Me alegra hacer esto por primera vez, con alguien a quien aprecio tanto.

¡ESE BICHOOOOOOOOOO!
¡Luego se atrevía a decir que él era el manipulador!. Seiya sintió peso y cargo de conciencia pero a la vez su razón le decía que no tenía porque hacerlo. Podía evitar eso e igual tener algo con que molestar a Shiryu por todo el tiempo, hacer esto, sería quedar a la par, y no le convenía tanto pero...
...a su vez...
La curiosidad de saber que se sentía... era mucha...

Tomó aquel miembro y le corrió el escroto. Shiryu hizo un sonido con su boca, como si le ardiera... Seiya miró una vez mas aquel miembro grueso y algo doblado hacia la izquierda antes de introducírselo a la boca.

- ¡Ahhh...!

Ahora Shiryu entendía porque Seiya le había casi rogado que continuara. Esto era una divinidad misma... la mejor de las sensación, el calor y ardor mas agradable que hubiese sentido. La boca mas suave y apremiadora que hubiese probado (de algún modo) en toda su vida.
- Ohh Seiya... – Soltó un gemido grueso, mientras queriendo mas, buscó mover sus caderas, tratándole de adentrar hasta donde el chico pudiese aquel miembro en su boca. – Tenlo completo... ¡Completo!...

El cabellos castaños trató de complacerlo abriendo la boca y llegando hasta donde pudiese, igual no pudo hasta la base pero lo intentó... aquel sabor le agradaba, aquélla textura, aquella temperatura. Era inmensamente delicioso, su miembro abajo, se hinchaba cada vez mas certificándolo.

- Seiya...
- Mmm...
- ¡Seiya!...
- ¡Mmmm!
- ¡SEIYA!...
- MMM...
- ¡SEIYAAAAAAAAA!

Apenas pudo caer en cuenta unos segundos antes, pero no tan rápido como Shiryu. Y éste llegó al orgasmo depositando todo su líquido en el rostro de su amigo, Seiya buscó limpiarse casi de inmediato, mas por reflejo, que por otra cosa.

- ¡¿Por qué no me avisaste?!
- ¡Si lo hice!
- ¡No!. ¡Yo tuve que adivinar!

Seiya lo quitó de encima. Empujándolo haciéndolo incluso dar una vuelta en el piso.

- ¡Oye disculpa! – Pidió Shiryu boca abajo levantándose lentamente, pero cuando volteó encontró a Seiya a sus espaldas terminando de bajarle el pantalón.
- ¡Disculpas nada! – Dijo éste y de una sola embestida... se lo cojió...
- ¡ARRGHH!... ¡NO!
- ¡Si! – Dijo Seiya arrugando el rostro y cerrando los ojos.
- ¡Seiya... DU... Du...ELE...!
- ¡Cállate!. De algún modo me la tenía que cobrar...
- ¡Se... Seiya!...

La cintura de Seiya se movió en un vaivén llegando hasta la punta y hasta el fondo de Shiryu moviéndose con fuerza, tensando todos sus músculos, sus piernas, sus glúteos, y sosteniendo con fuerza a su amigo de la cintura para penetrarlo hasta el fondo. Shiryu no pudo contener algunos gemidos entre sus dientes, mientras sentía como su amigo cada vez aumentaba la velocidad...

...El calor era demasiado fuerte...
- Argghh...
Ambos estaban sudado.
- Mmmm...
Algo le decía a Shiryu, que ahora no solo tendría dolor de espaldas.
- ...!!!

No hubo sonidos...
...Pero Seiya se detuvo....

Pasaron unos cuantos segundos cuando un bajo, pero muy bajo “Mmm...” pudo oírse de Seiya, después de suspirar. Y lentamente salir de Shiryu...

El cabello negro volteó, con el rostro arrugado, en un gesto en parte de placer y en parte de dolor.
- ¡A mi no me veas así! – Se defendió Seiya, jadeando de cansancio también. – Sabes que te lo ganaste...

A Shiryu le dolía la espalda y mas abajo... y se sobaba, mientras que Seiya parecía reír, y se veía gracioso con aquel morado aún en el ojo. Se quedó atónito cuando en un momento, muy lentamente el dragón se acercó hasta él...

...y con dulzura... lo besó...

- Oye... – Susurró Seiya incrédulo sin corresponderle ya que no entendía. - ...esto... esto no era parte de ...

Shiryu continuó abrazándole, y besándole lentamente, muy lentamente. Seiya simplemente se dejó hacer eso por unos largos instantes y luego finalmente convencido, correspondió a aquellos besos y caricias... Shiryu le quitó el pantalón... mientras le besaba el cuello románticamente... por muchos largos... suaves pero a la vez intensos minutos...

- Shiryu... no creí que... ¡AUCH!...

Seiya abrió los ojos de repente adolorido, Shiryu le había penetrado bruscamente.
¡¿Ya se había repuesto?!

- ¡TE MERECES ESTO Y MUCHO MAS ACABAR DENTRO DE MI!...
- ¡Pero... si yo...!

Lo demás, no hace falta narrarlo. Siguieron en ese circulo de venganza tonta, que no mata el alma ni la envenena... sino todo lo contrario...

- ¡Auch!...¡Auch!
- ¡Seiyaaaa!...

Ese grito se oyó hasta fuera del vecindario... donde aquella chica motivo de disputa para los dos se sorprendió un momento deteniendo su actividad, pero... al no oír mas nada, continuo en la labor, de besar a su novia en el patio de su casa.

Fin.

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